Durante su conferencia «Arquitectura sin filtros: por qué la gente no contrata arquitectos y cuánto cuesta realmente construir», ofrecida en HABITAT EXPO 2026, la arquitecta Alicia Franco Venegas, Founder & CEO en KREALIS, señaló que uno de los errores más frecuentes al remodelar una vivienda consiste en comenzar la obra sin una planeación integral.
La especialista explicó que muchas personas dedican semanas a organizar un viaje o comparar opciones antes de realizar una compra importante, pero inician la remodelación de una casa prácticamente de inmediato, guiándose únicamente por fotografías de inspiración o recomendaciones informales.
En palabras de la especialista, es común adquirir viviendas construidas varias décadas atrás por representar una oportunidad económica; sin embargo, detrás de una apariencia que parece requerir únicamente pintura o nuevos pisos suelen existir instalaciones, estructuras y sistemas que necesitan actualizarse.
Una casa funciona como un sistema interconectado
Alicia Franco Venegas indicó que una vivienda está integrada por numerosos sistemas que trabajan de forma conjunta, entre ellos: instalaciones hidráulicas, instalaciones sanitarias, sistema eléctrico, impermeabilización, drenaje, estructura, ventilación, acabados, carpinterías y equipamiento. Modificar uno de estos elementos puede generar consecuencias sobre los demás si no existe un análisis previo.
Teniendo esto en cuenta, apuntó que antes de cualquier remodelación es conveniente elaborar un diagnóstico que permita conocer:
- El estado estructural del inmueble.
- La condición de las instalaciones.
- La existencia de grietas o humedades.
- Las posibilidades reales de ampliación.
- El presupuesto disponible.
- Los tiempos de ejecución.
Sólo con esa información se puede desarrollar un proyecto técnicamente viable.
El costo de no planear
Durante la conferencia, la arquitecta destacó que iniciar una remodelación sin un proyecto integral suele traducirse en: demoliciones innecesarias, duplicación de trabajos, retrasos en la obra, incremento del presupuesto, soluciones improvisadas y disminución en la calidad final del inmueble.
De forma adicional, manifestó que es frecuente que los propietarios renueven primero los pisos, la cocina o los acabados y, tiempo después, descubran que las instalaciones hidráulicas o eléctricas ocultas también necesitan ser reemplazadas, lo que obliga a demoler nuevamente las superficies recién terminadas.
«Se pierde tiempo y dinero porque primero debió existir una planeación», resumió la experta.
Tres intervenciones que requieren análisis profesional
La arquitecta utilizó diversos ejemplos para explicar por qué ciertas modificaciones aparentemente sencillas necesitan estudios técnicos previos.
Integrar cocina y comedor
Una de las solicitudes más frecuentes consiste en eliminar el muro que divide ambos espacios para generar áreas abiertas.
Alicia Franco Venegas puntualizó que muchas viviendas construidas entre las décadas de 1950 y 1970 utilizan muros de mampostería que, aunque no contengan acero de refuerzo, contribuyen a la estabilidad estructural del inmueble.
Antes de retirar cualquiera de estos elementos, recomendó realizar:
- Un levantamiento estructural.
- Cálculos de carga.
- Diseño de refuerzos.
- Incorporación de columnas o trabes cuando sea necesario.
En edificios de departamentos, una modificación de este tipo puede afectar el comportamiento estructural de niveles superiores.
Agregar un baño implica mucho más que construir un espacio
La incorporación de un baño adicional es otra de las intervenciones más solicitadas en proyectos de remodelación. Aunque suele percibirse como una obra de baja complejidad, la arquitecta advirtió que su viabilidad depende de una evaluación técnica previa de la infraestructura existente.
Antes de iniciar los trabajos, es necesario verificar:
- La capacidad de la cisterna y del tinaco.
- El desempeño del calentador.
- La presión de la red hidráulica.
- La capacidad del sistema de drenaje.
- La distribución de las instalaciones hidráulicas y sanitarias.
Cuando estos aspectos no se consideran desde la etapa de planeación, es frecuente que el nuevo espacio presente deficiencias en el suministro de agua, problemas de presión o limitaciones en el funcionamiento de las instalaciones.

Ampliar una vivienda también requiere revisar la normativa
Cuando el proyecto contempla construir un segundo nivel, ampliar habitaciones o extender la vivienda hacia el patio, el análisis no se limita a la capacidad estructural. De acuerdo con Alicia Franco Venegas, primero es necesario revisar la normatividad urbana para conocer qué porcentaje del terreno puede edificarse y qué restricciones establece el uso de suelo. Posteriormente, corresponde llevar a cabo un estudio estructural para determinar de qué manera se integrará la ampliación a la construcción existente.
La especialista sostuvo que la ubicación de una nueva habitación o un segundo piso no puede decidirse únicamente por cuestiones estéticas, puesto que la ampliación debe anclarse correctamente a la estructura original para garantizar la seguridad del inmueble.
El arquitecto participa mucho antes de iniciar la obra
Uno de los planteamientos centrales de la conferencia fue explicar que el trabajo del arquitecto no comienza con la construcción, sino mucho antes. Al respecto, Alicia Franco Venegas detalló que existe la percepción de que estos profesionales únicamente participan en proyectos de gran escala, como edificios corporativos o museos. Sin embargo, precisó que existen arquitectos especializados en distintos sectores, entre ellos vivienda, comercio, oficinas e industria.
En este sentido, precisó que el trabajo previo a una remodelación residencial representa una parte sustancial del proyecto. Dependiendo de su complejidad, esta etapa puede abarcar entre dos y seis meses e integra diferentes fases de planeación, diseño, evaluación técnica y preparación antes de iniciar la construcción.
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Planeación técnica
En esta primera fase se evalúan aspectos como:
- Estado estructural de la vivienda.
- Condición de las instalaciones hidráulicas y eléctricas.
- Presencia de grietas o humedades.
- Diagnóstico general del inmueble.
Diseño arquitectónico
A continuación, se define la nueva distribución de espacios considerando:
- Número de habitaciones.
- Ubicación de baños.
- Integración de áreas sociales.
- Aprovechamiento de iluminación natural.
Diseño de interiores
Aunado a ello, se desarrollan propuestas relacionadas con:
- Cocina integral.
- Carpinterías.
- Mobiliario fijo.
- Iluminación.
Planos ejecutivos
La arquitecta hizo énfasis en que el verdadero valor técnico del proyecto no está en los renders, sino en los planos ejecutivos.
Mientras un render muestra cómo lucirá el resultado final, los planos contienen toda la información necesaria para construir correctamente la obra:
- Estructuras.
- Instalaciones.
- Detalles constructivos.
- Especificaciones de materiales.
- Procedimientos de ejecución.
Presupuesto y calendario reducen la incertidumbre
Una vez concluido el proyecto ejecutivo, se elabora el catálogo de conceptos, documento que permite conocer con precisión cuánto costará cada partida de la obra.
Entre otros aspectos, incluye:
- Albañilería.
- Carpinterías.
- Cancelería.
De manera complementaria, se desarrolla un calendario de ejecución o ruta crítica que establece la duración estimada de cada etapa.
Alicia Franco Venegas comentó que esta planeación facilita al propietario decidir si ejecutará toda la remodelación o si dividirá el proyecto en distintas fases de acuerdo con su presupuesto.
¿Cuánto cuesta contratar a un arquitecto?
Uno de los temas que generó mayor interés entre los asistentes fue el costo de los servicios profesionales. La arquitecta explicó que los honorarios suelen representar aproximadamente entre 10% y 30% del costo total de la remodelación, dependiendo la complejidad del proyecto, metraje, nivel de especialización, experiencia del despacho, alcance de los servicios y calidad de los materiales seleccionados.
La experta refirió que muchas imágenes utilizadas como inspiración en plataformas digitales corresponden a proyectos residenciales de alto nivel, cuyos materiales y acabados incrementan considerablemente el presupuesto.
Cómo elegir a un arquitecto
Alicia Franco Venegas de igual forma compartió algunas recomendaciones para contratar servicios profesionales.
Entre ellas destacó verificar que el arquitecto:
- Cuente con cédula profesional.
- Esté registrado fiscalmente.
- Formalice la relación mediante contrato.
- Defina claramente alcances y entregables.
- Establezca tiempos y penalizaciones.
- Muestre proyectos realizados previamente.
- Proporcione referencias de clientes.
En el caso de proveedores especializados, sugirió trabajar con empresas formalmente constituidas para reducir riesgos durante la ejecución de la obra.
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Remodelar una vivienda requiere coordinación de múltiples especialidades
La arquitecta informó que una remodelación reúne a profesionales de diversas disciplinas, entre ellas: arquitectura, ingeniería estructural, ingeniería hidráulica, instalaciones eléctricas, carpintería, cancelería, herrería, acabados, presupuestos y supervisión de obra.
La coordinación entre todas estas áreas es indispensable para evitar retrasos, incompatibilidades técnicas y sobrecostos.
La actualización de materiales mejora el desempeño de las viviendas
Como parte de la conferencia se presentaron diversos proyectos de remodelación de viviendas construidas entre las décadas de 1940 y 1970, en los que la intervención fue más allá de la renovación estética e incluyó la sustitución de materiales, instalaciones y sistemas constructivos que habían concluido su vida útil.
Entre los materiales y soluciones constructivas que actualmente participan con mayor frecuencia en la modernización de viviendas sobresalen:
- Plásticos, utilizados en tuberías de PVC (Policlururo de Vinilo), CPVC (Plicloruro de Vinilo Clorado) y PEX (Polietileno Reticulado) para instalaciones hidráulicas y sanitarias, aislamiento eléctrico, impermeabilizantes, selladores, membranas, ventanas de PVC y diversos accesorios. También destacan materiales como el SPC (Compuesto de Piedra y Plástico) para pisos y el WPC (Compuesto de Madera y Plástico) para revestimientos decorativos de muros, cuya adopción ha crecido por su resistencia y estabilidad. La incorporación de estos materiales ha ampliado las alternativas frente a recursos tradicionales, al ofrecer soluciones con mayor durabilidad, menor mantenimiento y una mejor relación costo-beneficio. Asimismo, contribuyen a reducir el impacto ambiental asociado con la extracción y procesamiento de materiales naturales.
- Madera, presente en cocinas integrales, puertas, clósets, muebles sobre diseño, pisos de ingeniería y elementos decorativos.
- Cristal, empleado en canceles, ventanales, barandales y divisiones interiores para favorecer la iluminación natural.
- Acero, indispensable para columnas, trabes, perfiles estructurales y refuerzos cuando se modifican elementos de carga.
- Concreto y morteros, utilizados en ampliaciones, firmes, reparaciones estructurales y nuevas cimentaciones.
- Recubrimientos cerámicos y porcelanatos, ampliamente utilizados en baños, cocinas y pisos.
- Impermeabilizantes y pinturas, que protegen la estructura y mejoran el desempeño de la vivienda frente a humedad y cambios climáticos.
Según la arquitecta, el valor de estos materiales va más allá de su aportación estética, pues favorecen un mejor desempeño de la vivienda al incrementar su funcionalidad, reforzar la seguridad y reducir las necesidades de mantenimiento durante su vida útil.

El plástico como material protagónico en la modernización de viviendas
Los plásticos desempeñan un papel de creciente relevancia en la construcción y remodelación de viviendas gracias a sus propiedades mecánicas, facilidad de instalación, resistencia a la corrosión y capacidad para adaptarse a múltiples aplicaciones constructivas. Esta evolución ha ampliado su campo de aplicación, hasta consolidarlos como componentes habituales en sistemas estructurales, instalaciones y acabados arquitectónicos, más allá de su función tradicional como materiales complementarios.
En instalaciones hidráulicas y sanitarias, materiales como el PVC, CPVC y PEX han sustituido progresivamente a soluciones metálicas tradicionales debido a su menor peso, resistencia química y facilidad de mantenimiento. Estas características favorecen la renovación de redes de agua potable, drenaje y conducción de fluidos sin incrementar de manera significativa las cargas sobre edificaciones existentes, un aspecto especialmente valioso en proyectos de remodelación.
La innovación se extiende a los acabados arquitectónicos. Materiales como el SPC para pisos y el WPC para revestimientos decorativos de muros evidencian cómo los compuestos plásticos amplían las alternativas frente a materiales naturales. Más allá de reproducir con gran fidelidad la apariencia de la madera, estos sistemas ofrecen ventajas relacionadas con la durabilidad, el bajo mantenimiento, la rapidez de instalación y una mejor relación costo-beneficio. Al mismo tiempo, su adopción contribuye a disminuir la presión sobre recursos naturales cuya extracción y procesamiento implican un mayor impacto ambiental.
Un ejemplo de esta tendencia fue la remodelación de una de las viviendas analizadas, donde el piso se resolvió completamente con SPC. Además de proporcionar una estética similar a la madera, este material destaca por su bajo peso, una superficie confortable al tacto —menos fría que otros recubrimientos— y un sistema de ensamble tipo clic que facilita su colocación sin obras complejas. Está disponible en distintos espesores para responder a las exigencias de cada espacio y, al tratarse de un sistema desmontable, incluso puede retirarse e instalarse nuevamente en otra vivienda cuando el propietario cambia de domicilio.
El mismo criterio de funcionalidad se aplicó en los revestimientos interiores mediante paneles de WPC para muros decorativos, así como en el mobiliario fijo elaborado con tableros de MDF (Tablero de Fibra de Densidad Media) y melamina, materiales que incorporan componentes poliméricos para mejorar su resistencia superficial, estabilidad dimensional y desempeño frente a la humedad en aplicaciones como cocinas, clósets y muebles de baño.
La incorporación de materiales plásticos abarca igualmente otros componentes esenciales para el funcionamiento de la vivienda. Un ejemplo de ello es la instalación de una cisterna fabricada con compuestos poliméricos en sustitución de una estructura de concreto, cuya selección respondió a factores como su durabilidad, facilidad de limpieza, bajo mantenimiento y la garantía de por vida ofrecida por algunos fabricantes.
Dentro de esta amplia gama de usos, los polímeros participan en sistemas de aislamiento térmico y eléctrico, selladores, impermeabilizantes, membranas de protección, recubrimientos, perfiles y ventanas de PVC, así como en numerosos componentes utilizados en baños, cocinas e instalaciones de iluminación.
En viviendas antiguas, donde uno de los principales desafíos consiste en incorporar nuevas tecnologías sin intervenir de forma agresiva la estructura original, estos materiales aportan soluciones ligeras y versátiles que facilitan la actualización de instalaciones, reducen los tiempos de ejecución y contribuyen a prolongar la vida útil del inmueble.
No obstante, la selección de cada material debe responder a criterios técnicos claramente definidos. Factores como las condiciones de servicio, el sistema constructivo existente, la normativa aplicable y los requerimientos de desempeño determinan la conveniencia de cada solución. Desde esta perspectiva, la planeación arquitectónica adquiere un papel decisivo para integrar los materiales poliméricos de manera eficiente, segura y duradera, aprovechando sus ventajas sin perder de vista las necesidades específicas de cada proyecto.
Planeación como inversión
Como reflexión final, Alicia Franco Venegas destacó que la planeación constituye la base de una remodelación exitosa, ya que invertir tiempo en el desarrollo del proyecto permite anticipar riesgos, reducir modificaciones durante la ejecución y optimizar los recursos destinados a la obra.
Desde su perspectiva, contar con un proyecto integral brinda al propietario una visión clara sobre cuatro aspectos esenciales: qué se construirá, cómo se llevará a cabo, cuál será la inversión requerida y cuánto tiempo demandará su ejecución.
Bajo este enfoque, la remodelación trasciende la idea de una simple actualización estética y se consolida como un proceso integral que involucra diagnóstico técnico, diseño arquitectónico, selección estratégica de materiales, coordinación entre especialistas y una administración eficiente de los recursos disponibles.
Coordinador Editorial de Ambiente Plástico: Julio César Sánchez Espinoza. Periodista con más de 15 años de experiencia en la investigación y desarrollo de contenidos especializados para medios impresos y digitales en México y Latinoamérica.
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