Las legislaciones en torno al uso de plásticos de un solo uso están cambiando en todo el mundo, y lo que antes era la norma está dando paso a un uso más consiente de envases cotidianos.
Uno de los ejemplos más claros es una nueva disposición que entrará en vigor en la Unión Europea a través de la cual dejarán de usarse formatos de un solo uso tan extendidos como el de los sobres de ketchup, mayonesa y azúcar, todo esto en establecimientos públicos.
El Reglamento (UE) 2025/40 sobre los envases y residuos de envases, conocido como PPWR, establece nuevas medidas para reducir la generación de residuos y el consumo de materias primas vírgenes. Aunque la legislación será aplicable de manera general desde el 12 de agosto de 2026, algunas de sus restricciones más relevantes entrarán en vigor de forma gradual.
Entre ellas se encuentra la prohibición, a partir del 1 de enero de 2030, de determinados envases de plástico de un solo uso utilizados en el sector de la hostelería.
¿Qué envases monodosis estarán restringidos?
La normativa limitará los pequeños envases de plástico de un solo uso que contienen condimentos, conservas, salsas, crema para café, azúcar y otros productos similares.
La medida comprende formatos como los sobres individuales de cátsup (kétchup), mayonesa, mostaza, aceite, sal o azúcar que se ofrecen para consumir dentro de restaurantes, bares, cafeterías y otros establecimientos de alimentos y bebidas.
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Cabe destacar, sin embargo, la restricción contempla excepciones. Estos envases podrán seguir utilizándose cuando acompañen alimentos preparados para llevar o cuando sean necesarios en establecimientos donde exista una necesidad médica o de atención asistencial, como hospitales y residencias.
Por tanto, la normativa no supondrá la desaparición absoluta de las monodosis, sino una reducción dirigida a los formatos que pueden sustituirse por sistemas con menor generación de residuos.
Los hoteles también deberán modificar sus productos de cortesía
El Reglamento también afectará a los envases de plástico de un solo uso empleados en el sector hotelero para productos cosméticos, de higiene y aseo personal.
A partir de 2030 quedarán restringidos los pequeños envases destinados a una sola reservación y diseñados para desecharse antes de la llegada del siguiente huésped. Esta categoría incluye los frascos individuales de champú, acondicionador, gel de baño y loción corporal, así como las pastillas de jabón envueltas en plástico.
La medida impulsará la adopción de dispensadores recargables, envases reutilizables y formatos de mayor capacidad que puedan permanecer en la habitación durante varias estancias.
¿Qué alternativas tiene el sector de la hostelería?
Una de las principales opciones será instalar dispensadores recargables para salsas, condimentos y productos de higiene. Estos sistemas pueden disminuir el número de envases desechados y permitir un mejor control del consumo, siempre que cumplan las normas aplicables de limpieza, trazabilidad y seguridad alimentaria.
Los establecimientos también podrán recurrir a:
- Recipientes reutilizables para condimentos
- Presentación de productos en envases de mayor capacidad
- Entrega de salsas y complementos únicamente cuando el cliente los solicite
- Sistemas de dosificación que reduzcan el desperdicio
- Soluciones diseñadas para facilitar la recarga y la limpieza
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Los materiales compostables no constituyen una excepción automática. Si un envase está fabricado con plástico y pertenece a alguno de los formatos restringidos, deberá cumplir las disposiciones del Reglamento, aunque tenga características de compostabilidad.
Un cambio que obligará a revisar costos y operaciones
La transición requerirá que restaurantes, cafeterías, bares y hoteles revisen sus procesos de compra, almacenamiento, limpieza y reposición. La elección de una alternativa deberá considerar la reducción de residuos, pero también la higiene, la facilidad de uso y el costo total del sistema.
Para los fabricantes de envases, la regulación abre oportunidades en el desarrollo de dispensadores, soluciones reutilizables, sistemas de recarga y diseños que utilicen menos material sin comprometer la protección del producto.
El PPWR busca reducir el volumen de residuos de envases en la Unión Europea y avanzar hacia una economía circular. Entre sus objetivos se encuentra conseguir que todos los envases comercializados en el bloque sean reciclables de manera económicamente viable para 2030. Comisión Europea | Texto del Reglamento en EUR-Lex
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