STADLER, reciclados de alta calidad
La industria del Reciclaje puede desempeñar un papel muy importante en la economía circular. Una de sus grandes oportunidades, es maximizar la cantidad de plástico que recupera de los residuos y producir resina postconsumo (PCR) de alta calidad, capaz de competir con la resina virgen.
Para lograr este objetivo, los avances tecnológicos de los últimos 10 años han sido fundamentales y hoy es posible clasificar plástico de forma eficiente y con porcentajes muy altos.

De acuerdo con Enrico Siewert, director de Desarrollo de Productos y Negocio, las plantas STADLER de clasificación mecánica pueden llegar al 95% y si entran en juego equipos electrostáticos o de lavado, puede llegar a casi el 100%.
Los fabricantes, como indica el directivo, también están dando con nuevos usos de la PCR, para que el reciclaje no tenga que limitarse a la transformación botella a botella. Por ejemplo, se pueden hacer palets de plástico reciclado.
“Si piensas que el 95% de los productos se transporta en palets de madera, podemos imaginarnos el enorme beneficio medioambiental que supondría fabricar palets a partir de residuos de plástico. Otro uso innovador de la PCR sería fabricar durmientes para trenes, que también permitirían reducir las necesidades de madera. Son extremadamente duraderas, resistentes tanto al agua como a los insectos y tienen un precio muy competitivo».

Finalmente, destacó que la presión social, los cambios normativos y los nuevos usos de la PCR son factores que están incrementando la demanda de PCR de alta calidad para que pueda transformarse en productos nuevos.
STADLER, empresa que se dedica a la planificación, producción y montaje de sistemas de clasificación y componentes para el sector de recogida de residuos y reciclaje en todo el mundo, cuenta con la tecnología necesaria para procesar plástico de forma eficiente y producir PCR de alta calidad constante.
Arpema Plásticos S.A. de C.V., Reciclar: Desaprender, reaprender
Para que iniciativas de reciclaje sean exitosas, es necesario implementar cambios drásticos en la forma de pensar y actuar, o de lo contrario, señala Laura Michúa, directora comercial de Arpema Plásticos S.A. de C.V., “los seres humanos tendremos problemas mucho más graves que el nuevo coronavirus”.

Con 26 años de experiencia en la Industria del Plástico, la experta comenta que el cambio climático, la falta de agua o la toxicidad, provocarían el fin de la raza humana.
En este sentido, dijo que las acciones sostenibles no deben ser solamente una responsabilidad de la industria, que, como explica, cada vez implementa más iniciativas de acopio y otras estrategias de economía circular.
“Si miramos al gobierno no hay ese liderazgo en manejo de residuos sólidos o normas y no es que sea pesimista, pero por ahí no tendremos grandes cambios pronto”.
Comentó que la sociedad juega un papel fundamental, de modo que, “es necesario desaprender y reaprender hábitos en el manejo de residuos, en una compra más responsable y consciente, así como evitar el consumismo, cuidar del agua y buscar fuentes alternas de energía, a fin de impactar al medio ambiente de una forma positiva y reducir la huella de carbono”.
Como refiere nuestra entrevistada, “DESAPRENDER es una habilidad de los grandes líderes y esto no es pretender olvidar”. Por ejemplo, indicó que en temas de materiales postconsumo, es importante dejar de producir y usar productos que no puedan reintegrarse al final de su vida útil a la cadena de valor. “Muchas de las cosas que aprendimos ya son obsoletas, entonces es ADAPTARSE AL CAMBIO”.
Hizo hincapié en que todo en la vida evoluciona y apuntó que “REAPRENDER es sustituir de manera consciente e intencionada toda la información y acciones que ya no nos sirven”. En este punto, es, precisamente, donde Laura Michúa identifica el gran reto para las 5 Rs (reducir, reciclar, reusar, repensar y rediseñar).
“Somos líderes en la vida, no solo en el trabajo, entonces necesitamos de habilidades como el COMPROMISO, y es estar comprometidos con nosotros, tener una meta individual en casa, es cumplir nuestra palabra, empezar por separar la basura: plástico, papel, vidrio, cartón…, buscar centros de acopio y acudir, hacerlo en común acuerdo con la familia, después hacerlo con la comunidad”.
Mencionó que las prohibiciones en México no son la solución a la contaminación, puesto que éstas no resuelven el problema a fondo.
La ASERTIVIDAD, “el no ser egoístas y solo pensar en nosotros”; el AWERNESS, “el 99% de la población no nos damos cuenta de que no nos damos cuenta”; la CONGRUENCIA, “el trabajar en una empresa que recicla plásticos y en casa no separar la basura”, una VISIÓN PANORÁMICA, “comparado con el plástico, el vidrio genera una huella hídrica y de carbono más alta”, son aspectos clave y que un líder debe tener para avanzar con pasos firmes hacia una economía circular.
Arpema es una empresa mexicana con más de 10 años de experiencia en el reciclado de plásticos, principalmente poliolefinas.
ANIQ, mejorar los procesos no es una moda
Considerando los criterios y principios de la economía circular, la Asociación Nacional de la Industria Química (ANIQ), hizo un análisis dentro de la industria para saber de qué manera se podrían mantener los productos con mayor tiempo de vida útil, tratando, al mismo tiempo, de disminuir la extracción de materias primas vírgenes de la naturaleza.

Como refiere Rubén Muñoz, director de Medio Ambiente, Seguridad e Higiene de la ANIQ, para efecto de poder ligar el Acuerdo Nacional para la Nueva Economía del Plástico en México con los criterios que tienen la misma Fundación Ellen MacArthur y con las acciones y declaratoria que tiene el propio sector de la industria química, la ANIQ englobó sus operaciones de economía circular en cinco áreas:
1) Cero Pérdidas de Pellets, “evitar lo máximo posible que cualquier pellet salga de las instalaciones, y que no tenga contacto con ningún cuerpo de agua”;
2) Ecodiseño, “aplicar principios de ecodiseño en distintos materiales, no solo para ser más eficiente el uso de materiales y recursos, sino que también para que estos productos puedan ser fácilmente recuperables, reciclables y reincorporables”;
3) Características de calidad, “una vez que empezamos a introducir productos acopiados, reciclados, postconsumo, postindustrial, obviamente tiene características de calidad diferentes, que no necesariamente impactan el nivel de certeza, calidad o seguridad que te puede brindar un producto”;
4) Planes de manejo postconsumo, “reconocemos que sí hay un problema con el manejo de los residuos y creo que todos estamos haciendo nuestra parte: Gobierno, tratando de establecer nuevas reglas de juego; Sociedad, tratando identificar y clasificar mejor los residuos, también entendiendo que debe hacer un consumo más responsable de todos los materiales y por supuesto nosotros, como Industria, en recuperar esos materiales”; y
5) Educación, “sentimos que por más planes de manejo que se tengan, por mejor infraestructura, por mejor calidad de las características de los materiales, si yo no estoy convencido de que debo separar los residuos, y no los coloco como debe de ser, la verdad es que no va a servir de nada”.
“Hace un par de años en ANIQ venimos adoptando la economía circular como una nueva mecánica de trabajo y me parece que ya desde hace algún tiempo trabajábamos en ello quizá con otros términos”.
Mencionó que es importante reconocer a nivel nacional y mundial que los residuos no son solamente plásticos, por lo que, a decir del experto, no se debe señalar a un solo sector o a un solo producto como culpable de la contaminación ambiental.