Un proyecto de investigación aplicada liderado por el Saskatchewan Polytechnic en colaboración con EnviroWay Detergent Manufacturing busca desarrollar pellets de plástico biodegradable a partir de fibras de lino y cáñamo, con el objetivo de fabricar botellas para productos de limpieza mediante moldeo por soplado.
A diferencia de muchos plásticos biodegradables disponibles actualmente en el mercado, que suelen destinarse a envases de alimentos, películas delgadas o cubiertos compostables, los envases para detergentes, desengrasantes y desinfectantes presentan exigencias técnicas mucho mayores.
Estos recipientes deben fabricarse en líneas de moldeo por soplado de alta velocidad, resistir productos químicos agresivos y soportar un uso intensivo durante toda su vida útil, requisitos que la mayoría de los bioplásticos convencionales aún no cumplen.
De residuos agrícolas a biocompuestos funcionales
El proyecto se desarrolla en las instalaciones de Pruebas y Prototipado de Biomateriales (B-TAP) del Saskatchewan Polytechnic, donde se utilizan herramientas especializadas para procesar biomasa de lino y cáñamo que normalmente se desecharía o incineraría. El objetivo es transformar estos residuos agrícolas en materiales de fabricación con valor añadido.
También lee: Research project turns prairie fibre into cleaning bottle-grade plastic
Las fibras, cultivadas localmente en la región de las praderas canadienses, serán evaluadas en función de su calidad, disponibilidad, coste y métricas de sostenibilidad, para determinar su idoneidad como refuerzo en plásticos biodegradables. Se espera que esta iniciativa genere nueva demanda para materiales infrautilizados, abra fuentes adicionales de ingresos para agricultores de Saskatchewan e impulse la inversión en infraestructura rural de procesamiento de fibra.
El reto técnico del moldeo por soplado
Con la combinación adecuada de fibra natural y resina biodegradable, el equipo de investigación planea producir pellets de biocompuestos compatibles con procesos industriales.
“Lograr que estos pellets funcionen de forma estable en máquinas de moldeo por soplado es un desafío técnico importante”, explica el Satyanarayan Panigrahi, director de investigación de B-TAP y líder del proyecto. “Los plásticos reforzados con fibra pueden comportarse de manera impredecible durante la fusión y el moldeado. Nuestro objetivo es desarrollar un material que fluya con suavidad y permita fabricar botellas tan duraderas como las de plástico convencional”.
Una vez refinadas las formulaciones, los investigadores producirán prototipos de botellas que serán llenadas con productos de limpieza reales, incluidos detergentes, desengrasantes alcalinos y soluciones ácidas. Estos envases se someterán a condiciones reales de uso, desde almacenamiento en almacén hasta procesos de transporte, para evaluar posibles fenómenos de lixiviación, degradación del material o impactos en la calidad del producto.
Validación industrial y escalamiento
Las pruebas industriales se llevarán a cabo en una línea de producción existente en las instalaciones de EnviroWay en Saskatoon, utilizando moldes y sistemas de llenado comerciales. La colaboración directa con la industria permitirá ajustar el material a las condiciones reales de fabricación y acelerar la transición de envases basados en polímeros convencionales hacia bioplásticos.
Esta validación integrada busca reducir el tiempo de comercialización, facilitar la fabricación a gran escala y sentar las bases de una economía circular que beneficie tanto a fabricantes como a productores agrícolas. EnviroWay conservará la propiedad intelectual del desarrollo, lo que se espera impulse la comercialización de innovación local.
“El equipo de B-TAP está abordando uno de los principales desafíos del envasado sostenible mediante el uso de recursos y capacidades de fabricación regionales”, señala Robin Smith, de los Centros Integrados de Excelencia Liderados por la Sostenibilidad (SLICE) del Saskatchewan Polytechnic.
Financiamiento y contexto global
El proyecto cuenta con 250.000 dólares canadienses del Fondo de Desarrollo Agrícola (ADF), a través de la Alianza Canadiense para la Agricultura Sostenible, además de 7.000 dólares del Programa de Asistencia a la Investigación Industrial del Consejo Nacional de Investigación de Canadá. El inicio de los trabajos está previsto para este año.
Este desarrollo se suma a otras iniciativas internacionales que buscan aprovechar residuos agrícolas para envases sostenibles. Por ejemplo, Amazon colabora con el Instituto Indio de Tecnología de Roorkee para convertir residuos de trigo, paja y bagazo en envases reciclables y compostables en casa, mientras que One.Five ha apoyado a Foodie & Friends en la transición hacia envases de barrera reciclables fabricados con residuos agrícolas, logrando una reducción de hasta 30% en las emisiones de CO₂ frente a películas de polipropileno de origen fósil.
¡Mantente al día con lo más relevante de la Industria del Plástico!
Suscríbete al newsletter de Ambiente Plástico y recibe cada quince días en tu correo electrónico las noticias más importantes, actualizadas y útiles del sector. Infórmate y sigue las últimas tendencias con un solo clic:👉 https://www.dopplerpages.com/revista-61DA2/newsletterAP
