México busca que la mitad de la electricidad inyectada a la red esté libre de gases de efecto invernadero en 2040

La meta de que 50% de la energía eléctrica inyectada a la red esté libre de gases de efecto invernadero en 2040 exige ampliar la generación renovable, fortalecer la transmisión, desarrollar sistemas de almacenamiento y atender la dependencia del gas natural importado. Para alcanzar ese objetivo, el Gobierno federal debe coordinar la planificación eléctrica con las necesidades de la industria y la participación de inversionistas privados.

En el marco del LVIII Foro Nacional de la Industria Química, encabezado por Jesús Sáenz González, Presidente de la ANIQ, y José María Bermúdez Minutti, Director del Programa del encuentro, el Subsecretario de Electricidad, José Antonio Rojas Nieto, describió los trabajos que realiza el sector para avanzar hacia ese escenario. Su exposición abordó desde la selección de zonas para instalar plantas solares y eólicas hasta los mecanismos para integrar generación distribuida, modernizar la red y facilitar contratos eléctricos de largo plazo. José María Bermúdez Minutti Viakem, Director del Programa del LVIII Foro Nacional de la Industria Química, y Jesús Sáenz González, Presidente de la ANIQ.

La meta eléctrica para 2040

Rojas Nieto explicó que la política del sector parte de una reestructuración legal y de recuperar la conducción del sistema eléctrico nacional, bajo el mandato constitucional de garantizar la seguridad y confiabilidad del suministro.

El objetivo de generación establecido para 2040 consiste en que la mitad de la electricidad inyectada a la red esté libre de gases de efecto invernadero. Alcanzarlo requiere revisar la disponibilidad de recursos renovables, las condiciones técnicas de las instalaciones y las necesidades de respaldo del sistema.

“Querer lograr algunas metas en pocos años se puede si sabemos los límites de esas metas”, expresó el subsecretario al referirse a la planificación del sector.

La incorporación de energía solar y eólica no depende sólo de instalar más capacidad. Según expuso, es necesario estudiar las características de cada zona, entre ellas la radiación, la nubosidad, la frecuencia de los recursos y sus variaciones estacionales. La generación fotovoltaica, por ejemplo, tiene un factor de planta inferior al de las centrales convencionales, por lo que cada megawatt instalado produce menos energía a lo largo del tiempo.


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En el caso de la energía eólica, la evaluación debe considerar la continuidad y la velocidad del viento durante el año. El funcionario mencionó la necesidad de estudiar con mayor detenimiento zonas del noreste del país y las posibilidades de aprovechamiento en el mar.

La planeación debe contemplar, además, la disponibilidad de combustibles. José Anotonio Rojas Nieto advirtió que las reservas nacionales de gas natural no han sido suficientes para evitar la dependencia de las importaciones. El desarrollo de yacimientos alternativos o el descubrimiento de reservas convencionales podría modificar ese panorama, aunque el objetivo gubernamental es avanzar sin profundizar la dependencia externa.

México busca que la mitad de la electricidad inyectada a la red esté libre de gases de efecto invernadero en 2040
José Antonio Rojas Nieto, Subsecretario de Electricidad, participó en el LVIII Foro Nacional de la Industria Química, donde abordó los objetivos de generación eléctrica y las necesidades de infraestructura para avanzar hacia 2040. (Foto: Gobierno federal)

Almacenamiento y transmisión, condiciones para integrar renovables

La expansión de la generación solar y eólica precisa de una red capaz de responder a las variaciones de producción. Rojas Nieto puso el foco en la urgencia de modernizar la transmisión y atender los puntos de congestión que dificultan el transporte de electricidad.

El almacenamiento ocupa un lugar central en esa tarea. Durante su intervención, mencionó una convocatoria para incorporar distintas modalidades de almacenamiento, cuya reapertura se extendería hasta diciembre. La intención es ampliar las alternativas consideradas y atender necesidades específicas del sistema.

Entre ellas se encuentran los equipos instalados junto a las centrales generadoras, que ayudan a gestionar las variaciones de producción; los sistemas vinculados con la demanda; y las soluciones que pueden contribuir a la operación de la red y del mercado eléctrico mayorista.

El subsecretario hizo hincapié en que las necesidades no son iguales para todas las tecnologías. La generación solar presenta variaciones a lo largo del día, mientras que la eólica depende de las condiciones del viento. La planificación debe responder a esas diferencias y evitar que la incorporación de nueva capacidad se vea limitada por la falta de infraestructura o de recursos para equilibrar el suministro.

La modernización de la red contempla, además, atender el crecimiento de los centros de demanda, incluidos los grandes desarrollos urbanos, los parques industriales y las nuevas instalaciones productivas. Para ello, José Antonio Rojas Nieto pidió que la planeación de estos proyectos especifique qué tipo de industria albergarán y cuáles serán sus necesidades de electricidad y gas natural.

Inversión privada y contratos de largo plazo

La participación de inversionistas privados es otra de las líneas de trabajo discutidas durante el foro. El funcionario habló de convocatorias para incorporar proyectos de generación y de la necesidad de contar con mecanismos contractuales que faciliten las inversiones de largo plazo.

La colaboración con el sector privado tiene como base las condiciones de transparencia y certidumbre para que los proyectos puedan financiarse. Al referirse a la revisión de contratos, el funcionario dijo que el Gobierno trabaja para que las condiciones sean comprensibles para las instituciones financieras nacionales e internacionales.

“Que los bancos se sientan cómodos con nosotros, nacionales e internacionales, no felices, cómodos”, comentó, al describir el tipo de relación que buscan construir con los financiadores.

La inversión no se limita a nuevas centrales. La infraestructura de transmisión y distribución debe acompañar el crecimiento de la demanda y la entrada de fuentes renovables. De ahí la necesidad de coordinar los proyectos de generación con las obras de red y las características de los centros industriales que consumirán la energía.

Rojas Nieto destacó, además, la importancia de establecer compromisos de largo plazo con sectores intensivos en el consumo energético. Para diseñarlos, la Secretaría de Energía trabaja en un análisis de los usos finales de la energía, con el propósito de identificar dónde existen posibilidades de sustitución de combustibles por electricidad.

La planeación eléctrica hacia 2040 contempla generación renovable, almacenamiento y modernización de la red, además de una mayor coordinación con las industrias que concentran el consumo de energía. (Foto: Envato)

La industria química, entre el consumo energético y la electrificación

Durante su mensaje, el subsecretario se dirigió de manera particular a la industria química por su consumo de gas y su relación con la cadena de producción de hidrocarburos y petroquímica.

Rojas Nieto subrayó la necesidad de examinar la intensidad energética de las actividades industriales y las posibilidades de sustituir ciertos usos de combustibles por electricidad. Entre las áreas evaluadas estuvieron la fuerza electromotriz industrial y los procesos térmicos de alta temperatura, aunque aclaró que cada caso pasa por un análisis específico.

El funcionario señaló que la electrificación no avanza al mismo ritmo en todos los usos finales. En el transporte de personas, por ejemplo, consideró necesario impulsar las modalidades eléctricas de carácter masivo; en el movimiento de mercancías, apuntó que la participación actual de la electricidad como marginal. Mencionó, además, posibilidades de electrificación en algunos procesos industriales y en el calentamiento de agua, siempre que las condiciones técnicas y energéticas lo permitan.

La sustitución no puede evaluarse de manera aislada. El resultado depende de la disponibilidad de electricidad, de la capacidad de la red y de la fuente con la que se genera esa energía. En el caso de la industria química, el análisis debe tomar en cuenta sus requerimientos de operación y la relación que mantiene con la industria petrolera y petroquímica.


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La generación distribuida fotovoltaica fue otro de los asuntos abordados. Rojas Nieto habló de las posibilidades de crecimiento entre hogares, comercios y pequeñas industrias, así como de las decisiones regulatorias y económicas pendientes para definir cómo se contabiliza la electricidad producida, consumida e intercambiada con la red.

Entre los puntos por resolver enlistó los esquemas de medición neta y facturación neta, además de la manera en que la generación en los hogares se relaciona con las tarifas eléctricas y sus distintos niveles de consumo. A su juicio, estas decisiones se sostienen sobre un análisis técnico y económico, junto con consultas y opiniones antes de definir los mecanismos aplicables.

Planear el sistema a partir de la demanda

La exposición de José Antonio Rojas Nieto dejó como eje la necesidad de vincular las metas de generación con la demanda real de electricidad. El crecimiento de la capacidad renovable, por sí solo, no resuelve las limitaciones de transmisión, el almacenamiento ni la disponibilidad de combustibles.

El análisis de los usos finales de la energía debe orientar las decisiones sobre electrificación industrial, transporte, infraestructura y nuevas instalaciones productivas. En lo que respecta a la industria química, esa discusión incluye tanto su consumo energético como las posibilidades de ajustar determinados usos y participar en los acuerdos de largo plazo que requiere el sistema.

El subsecretario cerró su intervención aludiendo a la colaboración con el sector privado y a la tarea de avanzar en las obras y mecanismos que den soporte a la operación eléctrica. La meta de 2040, según lo expuesto en el foro, depende de combinar nuevas fuentes de generación con una red más robusta, almacenamiento y una planeación que considere las necesidades de los sectores consumidores.

Coordinador Editorial de Ambiente Plástico: Julio César Sánchez Espinoza. Periodista con más de 15 años de experiencia en la investigación y desarrollo de contenidos especializados para medios impresos y digitales en México y Latinoamérica.

IG: @imjucesar // LinkedIn @imjucesar

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