Neste anunció la puesta en marcha exitosa de su nueva planta de valorización de residuos plásticos licuados (LWP, por sus siglas en inglés) en la refinería de Porvoo, Finlandia, un proyecto que marca un avance relevante para la expansión del reciclaje químico de plásticos a escala industrial.
La inversión, de 111 millones de euros, permitirá producir materia prima reciclada de alta calidad para la industria del plástico y del sector químico. Con capacidad para procesar hasta 150,000 toneladas anuales de residuos plásticos licuados, la instalación se posiciona como la mayor del mundo en su tipo, y su capacidad operativa se incrementará de forma gradual.
Jori Sahlsten, vicepresidente ejecutivo de Productos Petrolíferos de Neste, destacó que la puesta en marcha confirma la viabilidad del procesamiento industrial de este tipo de residuos:
“La exitosa puesta en marcha demuestra que podemos procesar residuos plásticos licuados a escala industrial. Este logro evidencia la capacidad de Neste para desarrollar tecnología avanzada, establecer estándares de seguridad y crear nuevas cadenas de suministro para materias primas novedosas y complejas”.
Un impulso al reciclaje químico de plásticos difíciles de reciclar
Neste procesa residuos plásticos licuados —como el aceite de pirólisis— desde 2020. La construcción de esta nueva unidad de refinación comenzó en 2023 como parte de su integración con la refinería existente de Porvoo y concluyó a finales de 2025. El escalamiento de la producción inició en 2026 y avanzará de acuerdo con las condiciones del mercado y el desarrollo del marco regulatorio.
La nueva planta busca cerrar la brecha entre la calidad variable de los residuos plásticos licuados y las exigencias de pureza de la industria petroquímica. En este punto, la compañía subraya que, aunque el reciclaje mecánico sigue siendo esencial para la circularidad, su alcance es limitado cuando se trata de residuos de baja calidad o altamente contaminados.
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Por ello, la instalación de Neste está diseñada para procesar aceites obtenidos de corrientes complejas de residuos, entre ellas:
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Envases multicapa
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Residuos plásticos mixtos
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Plásticos contaminados
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Otros materiales que normalmente no pueden reciclarse mecánicamente
Este enfoque amplía las posibilidades de recuperación de valor para fracciones plásticas que, de otro modo, terminarían en incineración o vertedero.
Materia prima reciclada para nuevos plásticos y productos químicos
Maiju Helin, directora de Polímeros y Productos Químicos de Neste, señaló que la nueva planta permitirá mejorar residuos plásticos difíciles hasta convertirlos en insumos aptos para aplicaciones de alto valor en la cadena petroquímica.
La directiva también advirtió que las reglas actuales de la Comisión Europea para contabilizar contenido reciclado en el marco de la Directiva sobre Plásticos de un Solo Uso podrían frenar el desarrollo de estas soluciones, al limitar el reconocimiento del papel de las refinerías en la producción de materias primas recicladas.
En la nueva planta, Neste procesa los residuos plásticos licuados junto con petróleo crudo y utiliza un sistema de balance de masas para asignar la proporción de materia prima reciclada al producto final comercializado como Neste RE™. Este modelo permite incorporar contenido reciclado en nuevas cadenas de valor para la fabricación de plásticos y productos químicos de alto desempeño.
Beneficios ambientales del uso de residuos plásticos licuados
De acuerdo con la compañía, el uso de Neste RE reciclado puede contribuir a una reducción de más del 70% en el consumo de recursos fósiles vírgenes y de más del 35% en las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), en comparación con un escenario en el que los residuos plásticos se incineran y se emplean materias primas fósiles convencionales para fabricar nuevos plásticos.
Estos datos provienen de una evaluación de ciclo de vida realizada en 2022 sobre los impactos ambientales del reciclaje químico de residuos plásticos en el caso de Neste.
Tecnología para ampliar la circularidad del plástico
Además de operar esta nueva planta, Neste impulsa la expansión del reciclaje químico mediante alianzas tecnológicas. Junto con Alterra y Technip Energies, la compañía también licencia tecnología de licuefacción orientada al tratamiento de plásticos difíciles de reciclar.
Con esta apuesta, Neste busca fortalecer la infraestructura industrial necesaria para que el reciclaje químico complemente al reciclaje mecánico y contribuya a aumentar la circularidad de materiales plásticos que hoy siguen fuera de los circuitos de aprovechamiento.
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